Tres tipos de cabeceros para el dormitorio según sus dimensiones


Ya hemos hablado en varias ocasiones en este blog de la importancia que tienen los cabeceros a la hora de diseñar nuestro dormitorio de matrimonio, ya que es un elemento que puede adquirir un gran protagonismo en la habitación, además de permitirnos innuberables opciones a nivel decorativo. Por ello, su elección marcará en gran medida la estética de nuestro dormitorio, y a veces no es sencillo elegir entre los múltiples tipos de cabeceros que podemos tener disponibles para un mismo espacio.

Hoy queremos hablar sobre una distinción muy común de tipos de cabecero según su tamaño, un factor fundamental en cuanto a las posibilidades decorativas y al impacto estético que tiene esta pieza en el dormitorio.

Elegir que tipo de cabecero teniendo en cuenta esta característica nos ayuda desde un inicio a ir enfocando la elección, para después ir afinando con los detalles que sean cuestión de estilo puramente.

Aquí las opciones son mucho más variadas de lo que suele creerse, pudiendo apostar por cabeceros bajos y corridos como por otros más verticales que ocupen casi todo el alto de la pared. A continuación te describimos los tres principales.

Cabeceros según sus tamaños

dormitorios de matrimonio

Cabeceros corridos

Son bajos y ocupan gran parte del ancho de la pared, por lo que son muy útiles para dar mayor sensación de amplitud en el dormitorio.

No obstante, suelen pasar más desapercibidos que los cabeceros altos o los de tamaño estándar, por lo que sus diseños son algo más sobrios y menos llamativos.

Tienen el pequeño problema que al ocupar un gran tramo de pared en su sección más baja, acaban tapando en muchas ocasiones los enchufes o interruptores. Para solucionar este tema, se puede hacer un montaje para sacarlos fuera, que en muchos casos requeriría de la intervención de un electricista.

Cabeceros altos

Ocupan un gran espacio de la pared en vertical, y son menos anchos que los corridos. Consiguen un mayor impacto visual que los corridos, por lo que se consigue un gran foco a la zona central del dormitorio (cama, cabecero y mesitas).

Suelen encajar en espacios tanto modernos como clásicos, utilizando su impacto para resaltar esa característica estética del dormitorio. Además, permiten un gran juego decorativo gracias a su considerable tamaño, pudiendo incorporar marcos o diseños más creativos.

Cabeceros “estándar”

Estos cabeceros ocupan más o menos el ancho mismo de las dimensiones de la cama, con alrededor de un metro de alto o menos. Son un paso intermedio entre los dos anteriores, por lo que llegan a tener peso en el dormitorio pero sin captar excesivo protagonismo.