¿Cómo sacarle el mayor partido a tu cama en la decoración del dormitorio?


La cama es el punto focal del dormitorio de matrimonio, el elemento que capta la atención en primer lugar y sobre el que giran todos los demás elementos de la decoración. Por ello, saber aprovechar sus cualidades, desde el uso de los textiles, los colores o las formas del cabecero, es fundamental para conseguir que desde el centro del dormitorio se transmita la estética deseada.

En este artículo os vamos a desgranar brevemente los elementos que debéis controlar para que vuestra cama encaje a la perfección con el entorno y vuestra idea de decoración, convirtiéndose en uno de los puntos fuertes del ambiente.

¡Aprende a sacarle el mejor partido con estas recomendaciones!

Recomendaciones para tu cama en el dormitorio

 

La esencia de los textiles

La elección de los textiles en sábanas, colchas, cojines y demás elementos es uno de los factores más importantes. A través de sus texturas se transmiten sensaciones totalmente diferentes, especialmente condicionadas por el material que se escoja. Desde el poliéster al algodón o el hilo (pasando por los muchos subtipos que tienen cada uno de ellos), y dependiendo del estilo uno u otro se conseguirá adaptar mejor a la estética. Por tanto, como todos los demás complementos, es fundamental escogerlos una vez que se haya diseñado en líneas generales todo el dormitorio.

En este anterior post de nuestro blog tienes más información para acertar con los textiles de tu dormitorio.

La expresividad de los colores

La cama, al ser un elemento central y además poseer unas dimensiones considerables, suele necesitar varios colores o tonos combinados entre sus elementos para que la impresión no sea demasiado monótona (a menos que el dormitorio tenga una estética minimalista o de vanguardia, donde sí podría encajar).

Recuerda que la expresividad de los colores influirá en la estética y también en la sensación de confort que transmita el dormitorio, por lo que debes encontrar unos tonos que guarden un equilibrio. Algunas opciones clásicas son las combinaciones clásicas en color gris y blanco, los tonos crema, los verdes y azules, o los pastel. En ambientes más modernos, el negro o tonalidades más vivas son también opciones a tener en cuenta.

No obstante, su elección va determinada por la escala de colores general del dormitorio, por lo que tendrás que encontrar dentro de ella los tonos que mejor se puedan adaptar al tipo de textil que quieres.

Los complementos que la realzan

Es muy importante aunar la cama como un conjunto con los complementos principales que esta dispone siempre, especialmente el cabecero y las mesitas de noche. Aquí os damos unas pequeñas claves a tener en cuenta para los principales de ellos:

  • El cabecero: Este elemento puede convertirse tan protagonista como la cama si se desea, ya que permite tantas posibilidades en su diseño como casi nos queramos imaginar. Se pueden variar las formas, dimensiones, materiales o colores de maneras inimaginables hasta tener su propia identidad en el conjunto. Ante todo, lo más importante es que en cuanto a colores y estilo, guarde coherencia con el resto de elementos circundantes al conjunto de la cama para que finalmente no quede “aislado” y haya armonía.
  • Mesitas de noche: También escribimos sobre ellas en este artículo anterior, en el que resaltamos algunos aspectos importantes como las proporciones y tamaño, el diseño o el estilo con el que se debe amoldar a la decoración en conjunto. Recuerda sobre todo que además de ellas tienes sus propios complementos como lámparas o cuadros que te ayudarán a potenciar su atractivo, por lo que tienes que pensar en ellas como un “todo” con todos los elementos.
  • Pies de cama, banquetas y alfombras: Estos tres elementos son quizá los más accesorios, por lo que lo normal es usarlos como “remate” para el conjunto. Se debe tener en cuenta en este caso el espacio para no sobrecargar.