Claves para decorar con alfombras tu dormitorio de matrimonio


Las alfombras son uno de los complementos más conocidos por todos para decorar tanto dormitorios de matrimonio como otras partes de la casa, como salones, recibidores o estancias más pequeñas.

En el caso de las habitaciones de matrimonio, sus posibilidades son mucho más amplias de lo que parecen, aportando un toque acogedor a tu espacio y siendo un gran recurso para aprovechar metros que en oscasiones nos sobran de más.

Si quieres aprovecharlas para tu dormitorio, a continuación te dejamos unas claves que seguro os ayudarán a sacarles el máximo partido.

El toque de calidez para tu dormitorio

Las alfombras pueden servirte para darle a tu habitación ese toque acogedor que siempre es necesario para potenciar el descanso. Debes tener en cuenta que la elección de tipo de telas será fundamental, siendo las naturales de mayor calidad y capaces de transmitir mucho mejor esta sensación. No obstante, suelen ser más caras y requerir más cuidados que las sintéticas. Algunos de los materiales naturales más comunes para las alfombras en el dormitorio son la lana, el algodón, el sisal o el yute.

Un aporte de color para reforzar

Las alfombras, al ocupar un espacio considerable en una zona visible como es el suelo, nos dan múltiples opciones decorativas en las cuales podemos aprovechar el color para generar contraste o aportar coherencia estética al conjunto homogenizando los tonos.

Lo más común es destacar el segundo color de la gama utilizada, normalmente el predominante en los otros textiles como las sábanas y colchas, pero puedes apostar por otros tonos quizá más claros si estos acaban destacando demasiado en la alfombra.

Hay que tener en cuenta que la alfombra no puede atraer la atención en exceso, ya que lo que nos interesa es que se mire el conjunto y no al suelo. Por ello, intenta que los colores utilizados no sean demasiado llamativos u oscuros.

Aprovechando el espacio

La labor que hacen las alfombras a la hora de ocupar el espacio es muy importante, ya que pueden ser una gran solución si tienes demasiados metros por ocupar y el dormitorio queda algo desangelado.

No obstante, es fundamental tener en cuenta que si la alfombra ocupa una alta proporción de la habitación, el efecto será contraproducente y achicará demasiado el espacio. Esto es especialmente importante cuando la habitación no es demasiado grande.

Respecto a la colocación de la alfombra, lo habitual es colocar una alfombra grande o dos alfombras de pie alrededor de la cama. Dependiendo de la opción que elijamos, el tamaño de la alfombra debe ser lo suficientemente amplio como para dar dos pasos al levantarnos de la cama.